¿Cómo conseguir que niños y niñas elijan correr, saltar, cooperar y jugar juntos cuando gran parte de su tiempo de ocio gira en torno a las pantallas? En la Fundación Rafa Nadal creemos que la respuesta pasa por escuchar sus intereses y convertirlos en una herramienta educativa.
Con esa idea nacen propuestas como Fortnite EF, una actividad que hemos incorporado al Centro Fundación Rafa Nadal de Valencia y que adapta la esencia del conocido videojuego Fortnite al mundo real para ofrecer una experiencia completamente alejada de las pantallas, en la que el movimiento, la cooperación y la diversión son los verdaderos protagonistas.
Lejos del mando, el teclado o el teléfono móvil, los niños y niñas se convierten en los protagonistas de una aventura llena de retos físicos, pruebas de habilidad y desafíos cooperativos en los que cada participante tiene un papel importante para que el equipo pueda avanzar.
Porque, al final, aquello que más les atrae de un videojuego: la emoción, la estrategia, la superación de niveles o el trabajo en equipo, también puede vivirse haciendo ejercicio físico.






¿En qué consiste Fortnite EF?
La actividad recrea la dinámica del popular videojuego, pero sustituye las pantallas por un espacio de juego activo.
Los participantes se organizan en equipos y deben superar diferentes pruebas durante el juego. Cada reto representa una misión que exige utilizar distintas capacidades físicas y cognitivas para poder avanzar hasta el objetivo final.
A lo largo del recorrido encuentran obstáculos, desafíos de coordinación, circuitos de velocidad, pruebas de puntería, ejercicios de equilibrio, juegos de estrategia y dinámicas de cooperación que requieren comunicación constante entre los miembros del equipo.
Como ocurre en el videojuego, no basta con actuar de forma individual. Para completar la misión es imprescindible ayudarse mutuamente, pensar antes de actuar y tomar decisiones conjuntas.
El resultado es una actividad dinámica, emocionante y muy participativa que mantiene la motivación durante toda la sesión y consigue que los niños y niñas estén activos prácticamente de principio a fin sin apenas percibir el esfuerzo físico que están realizando.

Mucho más que ejercicio físico
Aunque el movimiento es el eje central de la actividad, Fortnite EF trabaja muchas más competencias que resultan fundamentales para el desarrollo integral de la infancia.
Cada prueba obliga a resolver problemas, planificar estrategias, comunicarse con el resto del grupo y adaptarse a situaciones cambiantes. En muchas ocasiones, los equipos deben reorganizarse sobre la marcha, buscar soluciones creativas o gestionar pequeños contratiempos para poder continuar.
Todo ello favorece habilidades como:
- La cooperación y el trabajo en equipo.
- La comunicación y la escucha activa.
- La toma de decisiones.
- La resolución de problemas.
- La creatividad.
- La planificación y el pensamiento estratégico.
- La tolerancia a la frustración.
- La confianza en uno mismo y en los demás.
Además, al tratarse de una actividad cooperativa, el foco deja de estar únicamente en quién gana para centrarse en cómo el grupo consigue alcanzar sus objetivos. Cada niño y cada niña puede aportar algo diferente, poniendo en valor las fortalezas individuales al servicio del equipo.
Una forma divertida de promover hábitos saludables
Uno de los grandes retos actuales es combatir el sedentarismo infantil y el exceso de tiempo frente a las pantallas.
Videojuegos, redes sociales y plataformas de contenido ocupan una parte importante del ocio de muchos niños y adolescentes. Por ello, buscamos continuamente nuevas formas de demostrar que la actividad física también puede ser emocionante, divertida y capaz de generar experiencias memorables.
Fortnite EF parte precisamente de esa realidad.
En lugar de rechazar aquello que les gusta, utilizamos ese interés como punto de partida para construir una propuesta educativa diferente. Conservamos los elementos que hacen atractivo el videojuego, como los retos, las misiones, la estrategia o el trabajo en equipo y los transformamos en una actividad que fomenta el movimiento, las relaciones personales y el aprendizaje.
De esta manera, los participantes descubren que pueden experimentar la misma emoción que sienten al jugar a un videojuego mientras corren, saltan, colaboran con sus compañeros y desarrollan hábitos mucho más saludables.






Innovar para seguir conectando con la infancia
En la Fundación Rafa Nadal entendemos que la educación a través del deporte también implica innovar.
Las nuevas generaciones cambian, aparecen nuevas formas de ocio y evolucionan sus intereses. Por eso es fundamental que las actividades deportivas también evolucionen y sean capaces de conectar con su realidad sin perder de vista el objetivo educativo.
Incorporar propuestas como Fortnite EF no significa trasladar un videojuego al aula o a la pista deportiva, sino aprovechar un referente conocido por los niños y niñas para construir experiencias que fomenten el ejercicio físico.
Cuando una actividad resulta cercana, divertida y significativa, aumenta la implicación, la participación y las ganas de volver a practicar deporte.
Aprender jugando, crecer compartiendo
En todos los programas de la Fundación Rafa Nadal entendemos el deporte como una herramienta educativa y de transformación social.
Cada juego, cada reto y cada actividad son una oportunidad para trabajar valores como el respeto, el esfuerzo, la empatía, la cooperación o el compromiso, al mismo tiempo que se promueve un estilo de vida activo y saludable.
Fortnite EF es un buen ejemplo de cómo la creatividad y la innovación pueden convertirse en grandes aliadas para acercar el deporte a la infancia.
Porque cuando conseguimos que niños y niñas cambien durante unas horas las pantallas por el movimiento, las misiones virtuales por retos compartidos y el juego individual por la cooperación, estamos haciendo mucho más que organizar una actividad deportiva: estamos creando experiencias que favorecen su bienestar físico, emocional y social, y reforzando la idea de que el deporte puede ser una de las mejores formas de aprender, divertirse y crecer.