Los Centros Fundación Rafa Nadal de Palma, Valencia y Madrid han iniciado un nuevo curso del proyecto «Educación y Deporte», con la ilusión de seguir acompañando a más de 500 niños, niñas y adolescentes en su desarrollo personal y emocional.
Octubre marca el regreso a la rutina, los reencuentros y el comienzo de nuevos retos. En los Centros Fundación Rafa Nadal, este mes tiene un significado muy especial: ¡hemos comenzado el curso 2026-2027 del proyecto «Educación y Deporte»! Tras las vacaciones de verano y las escuelas de verano organizadas en nuestros centros, los más de 500 niños, niñas y adolescentes que atendemos han vuelto a llenar nuestros espacios de energía, ilusión y ganas de compartir nuevas experiencias.
Pero antes de dar comienzo a las actividades, septiembre ha sido un mes fundamental para preparar este nuevo curso. Durante estas semanas, los equipos profesionales de Palma, Valencia y Madrid han llevado a cabo las acogidas familiares, una parte esencial de nuestra metodología de intervención y acompañamiento.

¿Qué son las acogidas familiares y por qué son tan importantes?
En los Centros Fundación Rafa Nadal sabemos que cada niño y niña tiene una historia, unas necesidades y unas circunstancias personales y familiares que influyen en su día a día. Por eso, nuestro trabajo va mucho más allá de las actividades: queremos conocer de cerca la realidad de cada menor y de su entorno para ofrecerle el acompañamiento que necesita.
Las acogidas familiares consisten en entrevistas personalizadas con las familias de todos los niños, niñas y adolescentes que participan en nuestros programas. Son encuentros que permiten conocer cómo ha evolucionado cada uno, cómo se encuentra a nivel personal y emocional, cómo está viviendo su situación familiar y cómo ha sido su regreso a la rutina después del verano.
Durante estas conversaciones, los profesionales también valoran cómo está siendo el acompañamiento de sus referentes adultos, ya sean madres, padres o tutores, e identifican posibles necesidades de apoyo adicional. De este modo, podemos determinar si es necesario reforzar el seguimiento educativo, deportivo, psicológico o social, adaptando nuestra intervención a cada situación.
Estas entrevistas son una oportunidad para escuchar, compartir inquietudes y establecer objetivos conjuntos con las familias. Porque creemos que el trabajo coordinado entre los profesionales de nuestros centros y el entorno familiar es fundamental para favorecer el bienestar y el desarrollo integral de cada menor.
Además, la continuidad es una de las grandes fortalezas de nuestro proyecto. La tasa de fidelidad de los niños, niñas y adolescentes que atendemos es muy elevada, por lo que la gran mayoría vuelve a nuestros centros un curso más. Conocemos sus historias, hemos compartido con ellos muchos momentos y podemos dar continuidad al trabajo realizado anteriormente. Al mismo tiempo, cada año se incorporan nuevos participantes a los que debemos conocer desde el principio, creando vínculos de confianza y ayudándoles a sentirse parte de esta gran familia.
Un equipo multidisciplinar para acompañar a cada niño y niña

La atención individualizada es uno de los pilares del proyecto «Educación y Deporte». En nuestros centros trabajamos desde una perspectiva integral, en la que las áreas educativa, deportiva y psicosocial se complementan para responder a las necesidades de cada participante.
Educadores, técnicos deportivos, psicólogos y trabajadores sociales colaboran estrechamente para realizar un seguimiento personalizado durante todo el curso. Esta mirada conjunta nos permite detectar posibles dificultades, identificar fortalezas y acompañar a los niños, niñas y adolescentes en sus retos cotidianos, siempre en coordinación con sus familias.
Porque cada niño o niña es diferente y no todos necesitan lo mismo. Nuestro objetivo es ofrecer un espacio seguro, cercano y de confianza en el que puedan crecer, aprender, desarrollar sus capacidades y adquirir herramientas que les ayuden tanto dentro como fuera de nuestros centros.
Los primeros días: reencuentros, nuevas caras y objetivos compartidos
Con las acogidas familiares realizadas y los equipos preparados, octubre ha sido el momento de volver a encontrarnos y comenzar a construir, entre todos, este nuevo curso.
Los primeros días están especialmente dedicados a dar la bienvenida a los participantes, recuperar los vínculos después del verano y facilitar la integración de quienes se incorporan por primera vez. Las presentaciones dentro de los grupos, el conocimiento de las normas y dinámicas de cada centro y la explicación del hilo conductor que guiará las actividades durante los próximos meses forman parte de este inicio.
También reservamos tiempo para algo que consideramos imprescindible: escuchar a los niños y niñas y conocer cómo llegan al nuevo curso. Nos interesa saber cómo se sienten, cómo están viviendo el inicio de las clases, qué les preocupa, qué les ilusiona y qué objetivos se plantean para los próximos meses.
A partir de ahí, podemos acompañarlos de una manera más cercana, ayudándoles a afrontar los desafíos que puedan surgir y reforzando sus capacidades y motivaciones. Queremos que cada participante sienta que tiene un lugar en los centros, que su voz importa y que cuenta con un equipo dispuesto a apoyarlo.


Un nuevo curso para seguir creciendo juntos
Comenzamos el curso 2026-2027 con muchísima ilusión y con el compromiso de seguir trabajando junto a los niños, niñas, adolescentes y familias que forman parte de los Centros Fundación Rafa Nadal de Palma, Valencia y Madrid.
Nos esperan meses de aprendizaje, deporte, convivencia, nuevas experiencias y muchos retos compartidos. Seguiremos trabajando para que cada participante encuentre en nuestros centros un espacio en el que sentirse acompañado, desarrolle su potencial y descubra todo lo que es capaz de conseguir.